Olvídate de ana, olvídate de mia. Si has llegado buscándolas a ellas, permíteme que te diga que te has equivocado. En este blog no encontrarás trucos o mensajes de ánimo. Si has comenzado una carrera con tu propio cuerpo, aquí no encontrarás a otra compañera que te siga en el camino. No quiero hablarte de los peligros que encierran ambas. Ana y mia. Traicioneras.
Sólo quiero pedirte que te quieras un poquito. Y recuerda, ana y mia no son tus amigas.
PD: Al mirar las estadísticas de hoy, descubrí que alguien había llegado a mi blog con las palabras tattoo, ana y mia.