Cuando me miro en el espejo no me reconozco. No veo mis ojos, mis labios o mi rostro. Veo una sombra, veo las ramas de los árboles, las pestañas largas, a los gatos ahogándose en el estanque.
Cuando me miro en el espejo me duele el alma, las uñas de los piés y el silencio de callarme. La habitación se vuelve roja con la luz de la calle, y las cortinas esconden un mundo que no acaba de gustarme.
L.
Me ha encantado,me siento tan identificada con tan pocas palabras…
Si verdaderamente te sientes identificada, debes sufrir mucho porque lo escribí en un momento de enorme tristeza. Sigues sin dormir?